lunes, 29 de julio de 2013

El internado

Publicado por KerthyLigth en 13:28


Resumen:
 Carolina, vive en un internado mixto junto con su mejor amiga Vania.
Todos la molestan por su estilo 'singular' y día a día enfrenta los insultos de Tom Kaulitz, un interno más.
Pero, ¿habrá algo más que 'odio' entre ellos? 


Categoría: Hetero
Genero: Drama, romance, 
Clasificación: No menores de 16 años
Advertencias: Contenido explicito

Nota:

Este fic no me pertenece, yo solo reescribí las fallas ortográficas y narre las escenas,♥
Si deseas ver la historia original, aquí esta el link: 
http://mx.fotolog.com/tom____kaulitz/41465193/


El internado - capitulo 1º


Otro año aburrido.  Carolina era una chica bastante extraña, sus padres habían muerto cuando era pequeña y sus abuelos la cuidaron hasta que comenzó a crecer y no la pudieron controlar, la enviaron a un internado mixto porque eran tantas las cosas malas que hacía que nadie podía con ella.
En el internado conoció a Vania, una buena chica que siempre estuvo con ella a pesar de cómo la trataban las demás internas, mantenía una cabellera media castaña, ojos cafés claros y tez blanca. Era delgada y vestía como solían llamar “normal”.  Caro era de un ‘estilo’ bastante extraño, cabello largo y negro, ojos café obscuro y tez clara, igualmente delgada.  La gente la miraba como bicho raro y para defenderse de esa gente ella se volvía agresiva y antipática.

Le gustaba la ropa ancha, las gorras, el hip-hop y jamás la verías con algo rosa o celeste, era lo más anti-muñequita plástica hueca sin cerebro, las odiaba, las aborrecía, si fuera por ella todas se podrían morir.

Tal vez por eso las plásticas siempre la trataban como si fuera un estropajo;  sobrenombres como marimacho, lesbiana, lela, y mil cosas más que tenia que soportar todos los días, la hacían odiar aun más a ‘esas’ tipas.

- Estoy aburrida, ¿escapémonos de clases? –Sugirió Carolina mientras veía una nube acostada en el pasto-
- No, no es muy buena idea Caro, nos pueden descubrir y después nos van a retar, no quiero –Dijo nerviosamente, Vania
- Que aburrida eres, pensé que serias más… arriesgada, además ¿qué te pueden hacer por escaparte de una clase?, no creo que nos asesinen
- Pero, es que me da miedo el prefecto-contestó con temor mirando a su amiga de reojo
- No pasa nada Vania, todo estará bien, confía en mí –aseguro riendo extrañamente
- Bueno, te seguiré pero por última vez, no quiero tener más problemas por tus caprichos, además  ¿quieres que Tom te siga molestando? –Pregunto volteando a verla del todo
- No me nombres a ese bueno para nada, te juro que de escuchar su nombre se me revuelven las entrañas del asco-habló con odio mirando también a su amiga
- Está bien-contestó sin tomarle mucha atención a lo dicho
- ¿A dónde quieres ir? –Pregunto nuevamente, cambiando rápidamente de tema
-A donde sea, la verdad ahora me dio ganas de no estar en clases-sonrío de lado con un leve suspiro de desgane
- Vamos entonces, a donde sea-río levemente.
Ambas se  estaban levantando del pasto de donde estaban recostadas pero un grupo de chicas plásticas las rodearon y comenzaron a molestar la  como era la costumbre.

- ¿A dónde van las lesbianas? –Pregunto una de las chicas, era rubia y con ropa voluminosa,
- ¿Qué te importa, perra con sarna?-contestó con coraje mirándola fijamente
- ¿Perra?-preguntaron las amigas de la rubia que eran del mismo prototipo que la anterior
- Por favor, dejen de molestar –pidió nerviosamente mirando a todas frente a ella y Carolina
-¡Habló la mujer de la pareja, que conmovedor! –dijo la primer rubia que curiosamente era novia de Tom
- ¡Malditas!, si quieren guerra, la tendrán, pero mejor no sigan con esto, les juro que no les conviene-me estas amenazando, poser? –río ante lo oído acercándose un poco más
- ahora habló el macho de la pareja, me gusta, vamos progresando en la relación-hablo una pelirroja con risos, tanto  la forma como el color de su cabello eran falsos. Dicho eso Carolina golpeó a la plástica tan fuertemente que cayó al suelo sangrando de las narices.

- maldita estúpida, maldita, me lo vas a pagar, maldita-maldijo la rubia en el suelo con sus manos sobre su nariz
- Te gusta molestar, ahora te aguantas –contestó enojada mirándola con rabia
- te acusaremos al prefecto para que te castigue-hablaron al unísono ayudando a su amiga a levantarse  del suelo
- ¡te acusaremos al prefecto para que te castigue! –imitando burlescamente su tono de voz, hueco y desagradable- Hagan lo que quieran, solo les diré que si siguen molestándome a mi o a mi amiga les juro que les irá peor que a su amiguita-a esta ultima la fulmino con la mirada, ambas se fueron dejando boquiabierta a las plásticas. No se dijeron palabra alguna  en el camino pero cuando llegaron a su cuarto se pusieron a hablar de lo que había pasado hace minutos.

- ¿crees que te acusen?-preguntó con algo de temor puesto a que siempre hacían lo mismo
- La verdad no sé, pero si lo hacen me da lo mismo-contestó sin interés sentándose en su cama
-Pero…
- ¿Sabes?, la única razón que estoy aquí es por ti, porque eres una buena amiga y me he encariñado bastante contigo, pero si fuera por mi me iría ya mismo, total vivir en la calle no creo que sea tan malo, además aquí nadie me soporta y yo no soporto a nadie… Así que, no se… a veces quisiera morir y que todo esto pasara-interrumpió a Vania mirándola extrañamente. Su charla fue interrumpida por el sonido de la puerta  de la habitación y la castaña  fue a abrir…

-¿Qué haces aquí?, no quiero que la sigan molestando-articulo mirando de quien se trataba
- Déjame pasar-contestó sin tomar en cuenta lo anterior, ladeándolo la cabeza para mirar dentro de la habitación
- Pero… Córtala, ¿no vez que esto le hace daño?, recién me estaba hablando de la muerte, tengo miedo-se quejó tratando de llamar su atención y que le hiciera caso

Tom no tomo en cuenta las palabras que la chica le decía, solo entró y comenzó a burlarse de Carolina, como era su costumbre cada vez que la veía.

- Veo que la pequeña imitación mía está triste-emitió burlescamente frente a ella
- Jodete quieres, no quiero pelear con nadie más-contestó sin mirarlo, aún sentada en la cama
- ¿Ya te agarraste con alguien?-Preguntó riendo. Le gustaba hacerla menos
- Si, con una plástica, creo que era tu novia-mencionó sin importancia pero con un toque de ego en sus palabras
- ¿Mi novia? –habló esta vez furioso, la tomo por lo hombros y la comenzó a zamarrear como si fuera de juguete. El de rastas no la soltaba y Carolina se comenzaba a sentir mal por como la estaba tratando, no sabía qué hacer y vio una baqueta al lado de su cama, la tomo con fuerza y se la enterró en la espalda al chico haciendo que este  gritara de dolor.

- ¿Tú estás loca, cierto? –comentó separándose de ella por completo, emitiendo una mueca de dolor
- La única loca aquí es tu estúpida novia hueca sin cerebro, yo no soy hombre, me estabas matando, ¿Qué mierda te pasa?-grito defendiéndose, levantándose del colchón
- Si le haces daño a mi novia, te juro que me las pagaras-amenazó señalándola con su dedo índice
- Si, si como digas. ¿Verdad que ahora eres un golpeador de mujeres? –dijo con saña
- ¿Mujeres?, yo no veo a ninguna mujer por acá-se burlo mirándola, aún en la misma posición
-Imbécil –contestó golpeándolo nuevamente. Tom se propaso con ella  y la golpeo fuertemente haciendo que cayera de la cama y se golpeara en un ojo, el chico se asusto pero no hizo nada, solo la dejo tirada en su cama con la cara golpeada…

Carolina fue llamada por el director del internado por la agresión que le había hecho a Rosally, la novia de Tom.  Fue tambaleando hasta la oficina por el golpe que había recibido pero no le importo eso no le importo.

- Señorita  Carolina, nuevamente aquí-saludo mirándolo con un poco de enojo, sentado tras e escritorio. El director era un hombre levemente calvo, maduro y tez media
- ¿Qué acaso no me ve?-respondió con rebeldía sentándose en la silla que estaba frente al escritorio
- Pero Dios mío, ¿qué le paso en el ojo?-preguntó sin tomar mucho lo atención, de igual forma le llamaría la atención
-Lo que pasa es que… Nada. Me golpeé con el borde de la puerta hace un rato-miro al suelo suplicando mentalmente porque este le creyera
- Hasta torpe salió, la verdad no sabemos qué hacer con usted-inquirió dándole a entender a la interna que podría ya no haber lugar aquí para ella
- Haga lo que quiera, solo déjeme salir de aquí –rogó con un susurro, en el fondo, todo lo que pasaba aquí estaba dañándola pero impedía que la gente de su alrededor no se diera cuenta sacando así esa coraza de niña ruda que mantenía
- Irá a la sala de Formación del internado, estará allá por una semana, sin amigos, sin televisión, sin salir al patio. Estará prácticamente encarcelada, a ver si así se le pasan las malas costumbres. –demando mirándola fijamente
- haga lo que quiera. Me da lo mismo-volvió a decir sin ánimos, ella solo quería salir de ahí pero para el director, era otra rebeldía mas

Carolina fue a buscar sus cosas para irse a la tan famosa sala de Formación,  este era un recinto de “castigo” en el cual no tenias contacto alguno con nadie o nada, a menos que otro interno estuviera ahí por las mismas razones del comportamiento que la morena.
En su camino encontró a Vania, su amiga, que venía junto con Bill Kaulitz, el gemelo de la persona que más odiaba en la vida.
- Pero Caro, ¿qué te pasó en el ojo?-pregunto el pelinegro al llegar por completo a la par de la joven
- nada Bill –negó alejándolo un poco- después te contaré, no quiero que tengas problemas por mi culpa
-¿Fue Tom, cierto?-pregunto seguro de que era él
- Si, fue él –dijo sin más, asintiendo con la cabeza
-¡Ese maldito!, ¿qué le pasa? –preguntó desconcertado y muy enojado por haberla maltratado así
- Bill, no te preocupes, no quiero que pelees con él por mi culpa. –pidió mirándolo fijo, no quería aun más problemas- Más me odiará si sabe que me llevo bien contigo-esta vez, sonrió
- pero, lo denunciaste con el director o algo, ¿no?-preguntó Vania uniéndose a la conversación
- No, me pregunto que qué  me había pasado pero la verdad estoy tan cansada de todo que no le dije que había sido él –inclino los hombros sin ganas
- Pero Carolina, te pudo haber hecho algo más grave, tienes un derrame en un ojo,  tienes que ir al hospital. –Habló con preocupación tratando de hacer entender a su amiga- Vamos, nosotros te acompañaremos. –ordeno llevando a su amiga a la enfermería con ayuda de Bill

Carolina Y Bill se llevaban bastante bien, él era todo lo contrario al maldito de su hermano, era amable, generoso, atento, simpático, caballero, tierno y romántico.  Estaba pidiéndoles ayuda a Vania y Caro por que le gustaba una chica que a veces se juntaban con ellas y él la quería invitar a salir pero le daba vergüenza pedírselo.

Llegaron al hospital del internado y allí estaba la plástica con el gemelo mayor.

- Vaya, vaya  veo que la plagiadita de estilos ha llegado-emitió al ver entrar a Carolina por la puerta de la enfermería
- Tom, córtala quieres-pidió sin ganas mirando con desgane a la novia de su hermano
-¿Y Tú?, ¿desde cuándo defiendes a estas… Cosas?-preguntó mirando completamente a su hermano
- Desde que me di cuenta que eres un idiota. ¿Cómo se te ocurre haber golpeado a una mujer así?,  ¿Acaso estás enfermo? –Preguntó comenzando una discusión
- Bill, te dije que no le digieras y menos delante de todos –le susurro al oído con un poco de vergüenza
- Te lo merecías, por ser tan tonta con mi novio –Riendo burlescamente la rubia

Carolina los ignoró por completo mientras avanzaba con paso lento junto a su amiga para que le examinaran el ojo afectado.

- Te aseguro que esto no se quedará así. ¿Sabías que ella no quiso acusarte en la dirección por lo que habías hecho?-habló haciendo que su hermano sintiera un poco de angustia, lo sentía
- No te creo, ella me odia –balbuceo negando continuamente
- Puede ser que te odie, pero está tan aburrida de todo que no lo hizo para no hacer más problemas
- Es una tonta-dijo serio. Bill río ante lo inmaduro que era su hermano
- Tom, te lo pido muy enserio,  deja de molestarla
- Pero si yo no le hago nada, ella solo… No sé-balbuceo sin saber cómo defenderse ante la penetrante mirada de su hermano
- Por favor –pidió nuevamente
- Está bien, lo intentaré, Igual se me paso un poco la mano con el golpe-habló aceptando su error
- Tiene un derrame en el ojo, ojala que no afecte su visión-comentó
- Ojala que no –habló poniéndose algo nervioso mordiendo su labio inferior

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