En cada descanso los amigos de Bill y Tom charlaban de cualquier
tontería; de los chicos del instituto que pasaban por ahí en ese momento,
bromeaban entre ellos mientras comían. Todos al igual que el pelinegro, sabían
que Tom atraía todas las miradas de las chicas y chicos, pero también
sabían que cuando él entraba en una relación no tenía ojos para nadie más.
Gustav, el más apartado comía un emparedado de jamón con lechuga
mientras miraba su iPod para ver alguna actualización disponible. Aparte de ser
amante de los libros amaba la tecnología cosa por lo cual nunca salía de fiesta
con los demás.
Demian y Brian se codeaban entre sí mientras miraban a las chicas
que pasaban por su alrededor a saludarlo o recordarles algún trabajo grupal.
Ellos sabían que era solo para ver a Tom de cerca o coquetearle si es que no
estaba Bill en frente, por lo cual casi siempre fallaban.
Georg por otra parte, comía de malas su almuerzo, a veces le
daba coraje que los chicos pasaran tanto tiempo juntos, « ¿No se
aburren?» Pensaba al dedicarles una mirada corta, desde que empezaron con
su relación, él y Tom se habían distanciado más, no estaba celoso de eso o de
Bill pero le parecía fastidioso.
(*****)
Una chica castaña caminaba a paso lento con su bandeja de comida
manteniendo una sonreía cristalina en su rostro. Era una de las porristas, más
sin en cambio una de las pocas que no le coqueteaba a cualquiera.
Pronto llego hacía donde Brian estaba, le toco delicadamente el
hombro haciendo que este se volteara recibiéndola con una sonrisa.
– ¿Cómo estas princesa? – Pregunto atrayendo a su novia hacia él
para que se sentara a su lado–
– Hola – sonrió levemente y
miro a Demian, él inclino la cabeza a modo de saludo para después
disponerse a comer más alejado de ellos – estoy bien, cariño ¿y tú? – pregunto
sentándose junto a él depositando su charola de comida sobre la mesa
-Muy bien mi, Elena – contestó mordiendo levemente su labio
inferior haciendo que un leve sonrojo apareciera en sus mejillas. La joven
vestía con una falta corta color rosa con una blusa sin mangas blanca y en el
centro el nombre del grupo de porristas y el cabello castaño que tenía lo
llevaba en una cola de caballo
(****)
Durante el transcurso del almuerzo todos estaban en su mundo,
Gustav mirando vídeos de tecnología, Demian mirando a cada chica o
chico que pasaba cerca de ahí, Brian con su novia Elena y Georg malhumorado al
ver como Tom y Bill se sonreían entre sí.
(…..)
– No, filosofía! – grito el pelinegro al ver su horario, en la
entrada del baño de varones – no quiero ir Tomi – dijo con un leve puchero
mirando a su contrario
– Hermoso, tienes que entrar – animo a su novio al ver como el
otro se negaba fuertemente – ya es la última clase
–Ya sé, pero no estás en ella –suspiro cansado sin soltarse de la
pared del baño con su bolso en el otro brazo
– ¿Siempre tendremos que pasar por esto? –sonrió de lado
recordándole como era siempre lo mismo cuando no estaban en las mismas clases
que eran solo 3 de 7
– Creo –rio bajo asintiendo levemente – ¿y si mejor vamos a mi
casa? –pregunto seductor
– Esa idea no me desagrada –respondió acercándose más a su novio,
acorralándolo entre la pared
–Pues a mí tampoco – susurro cerca de sus labios sintiendo como el
de rastas posaba sus manos en su cintura acariciando levemente sus costados
–¿Entonces?... –pregunto mordiendo su labio inferior mirándolo
fijamente
–¿Qué te parece si entras a tu clase y yo a la mía y al acabar la
hora voy por ti y vamos a tu casa? –sugirió sonriendo pícaro
–Tú siempre me convences – asintió sonriéndole
–Entonces, vamos –rio bajo tomando al mano de su novio para
caminar por el pasillo, ambos con sus mochilas–Te veo en unos minutos, hermoso
–Bueno – asintió él zafando su mano de la de Tom separándose de para
ir a su respectivo salón. No quería entrar a su clase no porque odiara la materia,
la amaba pero desconfiaba en las compañeras que su novio tenía. Sin más
preámbulos decidió entrar al salón y tomar la clase con calma.
(****)
Tom entro con desgano al aula siendo recibido por Georg, el único
amigo con quien compartía la clase de Historia.
–¿Qué tal, hermano? –Saludo Georg al ver al de rastas sentarse
junto a él –¿por qué tan tarde? –Lo codeo
–Bill, ya sabes –sonrió ligeramente, por el contrario, Georg no
–¿Bill? Él ara que te pierdas las clases, de milagro que no ha
llegado el prof. Aún o lo que se te arma –arqueo la ceja al hablarle
–No es para tanto– inclino los hombros– es mi novio y lo am…
–Lo quieres, lo sé –interrumpió antes de escuchar la palabra
verdadera
-¿Qué ocurre, Listing? –se alejo un poco para mirarlo más, él solo
negó rápidamente. El profesor llego en el momento en que Tom iba a hablar,
dejándolo con la palabra en la boca
El profesor de historia, con una que otra cana en la cabeza, de
tez blanca y traje formal, se ponía los lentes correctamente rebuscando en su
mochila el material para la clase.
–Que aburrido –bufo el de rastas recargándose en el respaldo del
asiento
–¿Y si vamos a jugar x-box después de clases? –sonrió al preguntar,
la cual se elimino por completo al ver como su amigo negaba
–Lo siento pero Bill y yo saldremos esta tarde –vio la mueca que
hizo su amigo al no poder ir con él
–Debí pensarlo, siempre sales con él. ¿Qué paso conmigo?, con tus
amigos –pregunto con enojo en su mirada
–Georg, tu sabes que eres mi mejor amigo pero, Bill es mi novio y
es el más especial para mí, ¿no lo entiendes?
–Lo que no entiendo es que dejes de estar conmigo y los chicos por
estar cada rato con él, ¿No te cansa estar con él en las clases, en el
almuerzo, en el camino a casa y después del colegio?, ¿por qué dejas todo por
él?
–¿Tú, por qué no te consigues una novia? –Respondió enojado
mirando hacia el frente – así me entenderías… -dijo para su adentros
Lo único malo era que él no sabía lo que después pasaría.
(*****)
Bill corrió hacia el aula escuchando la voz de su profesor.
Después de dejar a Tom fue hacia la cafetería a comprarse un agua y unos dulces
para compartir con Gustav pero se le había hecho tarde siendo acosado por un
estudiante un nivel más bajo que él.
Flashback
«Solo espero que las putas de su salón no le coqueteen como
siempre…» -dijo para sus adentros al verlo irse al pasillo contrario, miro la
hora de su reloj (1:35) a la 1:50 empezaba la clase y opto por ir un momento a
la cafetería.
Bufo al llegar a la entrada de la cafetería y ver a Erick; su
acosador personal, como lo llamaba Gustav.
Erick era un chico menor que Bill por un año, piel morena clara,
delgado y alto, de la misma estatura que él, con un estilo rudo, siempre vestía
de negro con uno que otro pelo parado.
Antes de que Bill se diera la vuelta, ya había sido visto por él,
resoplo al oírle llamarle, sin más fue hacia él, sabía que podía enfrentarlo.
–¿Qué pasa Erick? –pregunto desganado mirando a otro sitio que no
fuera él
–¿Qué haces aquí solito sin tu novio detrás de ti? –Río mirando a
todos lados- veo que estas solo
–Solo vengo a comprar un agua y una que otra golosina –inclino los
hombros comenzando a caminar. Él otro lo jalo del brazo –¿Qué? –volteo a verlo
–Ya que estas solo, ¿por qué no estás conmigo? Puedo comprarte lo
que quieras, el agua si deseas
–No me vendo así – arqueo la ceja mirándolo fríamente – es mejor
que me dejes, si te ve mi novio no te la acabas – sonrió de lado
–¡Si, claro! – contesto con ironía siguiendo al pelinegro. No era
feo pero a Bill le hostigaba su presencia – le sonrío al vendedor
pidiéndole una botella de agua y dulces para él y Gustav
–Hazme el favor no molestarme más, consíguete una vida –
lo miro de arriba abajo para después retomar su camino. El chico apretó sus
nudillos enojado, tomo el brazo del pelinegro llevándolo a la salida de la
cafetería, lo recargo contra la pared mirando que no hubiera nadie
–A mi no me hablas así, ya actué cortes contigo lo suficiente como
para que me trates así, quiero que seas mío y no de ese –miro a Bill con
desaprobación
– “Ese” como le llamas es mi novio y no lo dejare ni por ti ni por
nadie –lo callo tratando de zafarse de su agarre
–Eso ya lo veremos, precioso – beso la comisura de sus labios
antes de que él se escapara
Fin flashback.
Negaba lentamente al acordarse de aquel momento «idiota» – susurro
acercándose a la puerta, entre abriéndola lentamente.
–¿Puedo pasar? – pregunto mordiendo su labio con nerviosismo, toda
la clase volteo a verlo y él al profesor
–¿Por qué llega a estas hora a interrumpir mi clase, Kaulitz?
–pregunto el profesor acercándose a la puerta
–Yo… lo siento, tuve un inconveniente – lo miro con nervios
– Espero sea la última vez – abrió la puerta por completo
dejándolo pasar. Bill corrió a su asiento mirando a su rubio amigo sonreír
–Calla y toma – sonrió dándole golosinas a Gustav por debajo del
pupitre
Sabía que al final del día pasaría lo que estaba esperando, con
ansias.
0 comentarios:
Publicar un comentario