viernes, 23 de agosto de 2013

Ilusión - capitulo 9º

Publicado por KerthyLigth en 21:04
Ni siquiera un mes llevaba y no conocía a mas de 5 enfermeras y 3 doctores; Franklin, Mat, y Ernesto. Estos últimos los había conocido la semana pasada y su curiosidad era tanta que pregunto por qué no los había visto desde el principio?, por qué solo estaban en los pisos de arriba?
“-Mira chico, nosotros tres –se señalo el mismo y a sus compañeros- somos doctores especialistas en las enfermedades psiquiátricas menos comunes y mas difíciles de tratar que son del piso 7º en adelante. Franklin atiende desde el piso 6º hasta el 1º por que esas enfermedades son digamos que mas comunes entre los enfermos y mas tratables.”
Recordó las palabras de Mat.
“-y que haces tu aquí, por lo que escuche tu estarías con franklin-“
Observando que Thomas y ellos charlaban en el piso 8º
“-Investigar-dijo mirando otro lado por una respuesta algo tonta”
“-Mat tenemos que revisar unos archivos del paciente 0985”
“-Thomas mucho gusto, nos vemos-se despidió al notar que su compañero ya se iba-“
Esa tarde Thomas salió con un poco de menos dudas.

Sentado en la cama moviendo los pies de adelante hacia atrás moviendo sus labios sin emitir sonido alguno cayendo poco a poco pequeñas gotas de su mojado cabello, había llegado de la ducha, hoy no lo había acompañado la enfermera de siempre; esa morena de cabello ondulado, era un hombre de cara seria y con gesto de que nada le importaba.
Ese que le daba un poco de miedo lo llevo a los baños pero no dejo que se bañara solo, le grito que se quitara la bata y agarrando la manguera le echo el agua encima de la que salía en esta sin importar que estuviera fría. Bill estaba frente a la pared y detrás de el hombre echándole el agua, se lavo la cabeza rápidamente no con champo; con jabón de polvo de ese que con el tiempo puede llegar a lastimar la piel si se usa seguido pero a ningún enfermero ni doctor le importaba, solo les importaba su propia persona y la demanda que tuviera el psiquiátrico.
Pero Bill ya estaba acostumbrado a esos tratos, no le gustaban pero no podía elegir.
Lo único bueno de esto era que por mal que fuera todo Bill nunca perdía la ilusión ni la esperanza de salir de hay ni mucho menos esa sonrisa toda suya.
Pasaron varios minutos en los que solo miraba la puerta blanca y opaca, quería salir aunque sea un pequeño instante y el sabia como.

1 hora después.

Una señora algo anciana abrió la puerta observando que la mesita no estaba donde siempre, se encontraba hasta el rincón del otro lado de la habitación alejada de la puerta, el paciente estaba dormido pues alcanzaba a fijar la vista en algo que parecía ser el debajo de las cobijas, no quiso despertarlo y dejándole la comida  se retiro pero ella no contaba con que lo que estaba en la cama no era el, era una cobija envuelta con la otra.

Miraba hacia todos lados preocupado de que lo vieran fuera de su habitación, con ambas manos recargadas en la pared blanca sin recordar donde era la habitación del viejo que había visitado la vez pasada.
Trago saliva y dio unos pasos dirigiéndose al fondo de otro pasillo hasta llegar a las escaleras. No sabía si subir o bajar pero prefirió ir a los pisos de arriba.

Ya iba en el piso 10 y con esfuerzo seguía subiendo las pequeñas escaleras color vino. Decidió sentarse en un escalón suspirando un poco cansado; vio sus zapatos blancos que solo eran de meter y muy sencillos, jugaba con sus pies con una leve sonrisa pero sin dejar de agudizar el oído.
Pero escucho algo y en ese instante escucho un ruido sospechoso del lado de debajo de la escalera y parándose subió rápido cada uno de los escalones hasta llegar al piso 12 donde corrió por el pasillo y se escondió en la primera puerta que vio la cual eran los baños.
Se escondió en el último cubículo de los baños y sin moverse y emitir algún sonido  decidió esperar.
Escucho como la puerta  de aquellos baños hacia ese típico rechinido al abrirse  mordió su labio inferior  esperando a que no lo descubrieran.

Uno, dos o quizá tres minutos ya habían pasado no ocurría nada, Por que no se había vuelto a escuchar el rechinido de la puerta, aquella persona que había entrado estaría hay afuera? Estaría en otro cubilo? Y si lo descubrieron  y por eso no sale de los baños?
Toda clase de ideas le venían a la mente y ninguna era para su beneficio. Hizo un gesto con la cara y quito el seguro de la puerta y la abrió  sacando su cabeza para ver que pasaba del otro lado y cual fue la sorpresa? No había nada ni nadie hay.
Salió por completo del cubículo y al estar completamente fuera miro a los lados del baño. Y si era una trampa y algún doctor estaba escondido en algún cubilo listo para salir en cualquier momento y agarrarlo de nuevo y  llevarlo a su habitación, o peor, la habitación de “castigo”.
Rozo su pulgar con su índice del nerviosismo y encorvándose camino hacia adelante para ver  si se veía algo sospechoso. Llego al primer cubilo pasando a los lavabos con los grandes espejos, se recargo en un lavabo mirando fijamente su rostro en el espejo con curiosidad.
1,3,5 minutos habían pasado y no cambiaba de posición mirando su cara y mitad del cuerpo, su cabello hasta el hombro enmarañado y negro y sus ojos ni grandes ni chicos y sus labios un poco resecos, le daba curiosidad su aspecto pero al mismo tiempo deseaba poder estar con un mejor aspecto, por Thomas? Quien sabe, solo quería que su cuerpo reflejara la ilusión que su mente sentía.
Cambio su vista hacia su pecho que era lo único que se reflejaba del espejo aparte del rostro, mordió su labio inferior y se fijo que cuando Thomas iba a verle con una bata blanca y pegada a su cuerpo hacia resaltar su cuerpo varonil lo cual no reflejaba lo mismo en el.
Toco un poco su abdomen por encima de la camisa y después salió del baño con una pequeña incógnita en su mente.

Cruzo la esquina del pasillo la cual llevaba a otra dela cual Thomas salía pero sin saberlo ambos caminaron a lados contrarios.

Thomas bufo al notar que la mayoría del tiempo se encontraba archivando papeles de la clínica y aun que le fastidiaba no tener tanto contacto con algún paciente le parecía  entretenido e interesante el observar como un chico “normal” de la noche a la mañana podría desarrollar alguna enfermedad y lo que mas le interesaba era n las enfermedades de los pacientes, le parecían curiosas y con ganas de averiguar acerca de eso.
Por eso no renunciaba de aquel hospital aun que eso no era lo que quería dedicarse.

Después de tomar unas carpetas de distintas enfermedades de la oficina de Franklin salió a llevarlas a uno de los pisos de administración del hospital.
Cruzo el pasillo verificando llevar todas las hojas y al rosar su brazo con el de alguien
 mas puso la vista en el camino para no chocar o rozarse con alguien mas.
Unos pasos después de chocar con aquel sujeto llego a la sala de administración y al abrir la puerta miro hacia atrás y lo siguiente que llego a su mente fue “eses era Bill?”

Pero sin hacer caso a lo que se decía abrió la puerta y al sentarse en la primera silla que vio dejo caer los papeles a sus piernas.
Suspiro, sus manos brazos dolían por el peso de las hojas y mirando el techo decidido descanso un rato.

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